conchaminguela.com
Edición testing    

Opinión

¿Quién conoce de verdad a Pedro Sánchez?
Por Concha Minguela

Casi todos piensan que 2022 será el año del desfile de las elecciones anticipadas. Primero las castellano leonesas, después las andaluzas y a final de año, quizá, las nacionales. Eso depende de cómo se vayan desarrollando los acontecimientos y sobre todo de los resultados. En cuanto a las nacionales, por supuesto la decisión es exclusiva del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Unos dicen que Sánchez agotará la Legislatura y hasta después de la presidencia europea de España, no convocará, en el segundo semestre del 2023, y otros aluden al Sánchez más audaz y estratega, y las sitúan a finales de este año que comienza. ¿Pero quién conoce realmente lo que hay en la cabeza de Pedro Sánchez?

A Pablo Casado se le están comiendo la merienda

Con el adelanto electoral de Castilla y León, a febrero, empieza el desfile electoral con el que el PP pretende afianzar su liderazgo y forzar unas elecciones nacionales adelantadas. Casado languidece, o espabila o se le comen el bocadillo.

Cuando el líder de la oposición, Pablo Casado, le espetó al presidente Sánchez en pleno Parlamento “qué coño tiene que pasar para que usted asuma responsabilidades”. En realidad fue un acto fallido y hubiera querido decir: “¡que coño tiene que pasar para que usted se vaya ya de una vez!”. Fue la peor versión del “váyase señor González” (1996) o el “váyase señor Zapatero” (2012).  Pablo Casado, que además tiene la bronca en casa -con Díaz Ayuso en Madrid- "que le saca de quicio" y también entre socios -con Vox pisándole los talones en Andalucía y otras regiones- está a punto de perder ya todos los papeles. Por si fuera poco, ahora empieza el desfile de elecciones anticipadas, en Castilla y León acaba de convocar Mañueco. En Andalucía, nadie piensa que sean más allá de marzo o abril. Hacer, poco puede hacer ya. Solo le queda rezar para que la "dama de Madrid" no le termine de poner de los nervios y además aproveche y le coma el bocadillo.

 

 

 

La ambición de Yolanda Díaz

Yolanda Díaz utiliza su puesto en el Gobierno para hacer campaña para su proyecto político

Cria cuervos… En realidad, como dice mi buen amigo Iñaki Xavier Vélez “lo que critico de la ministra Yolanda Díaz es que utiliza su puesto en el Gobierno para hacer campaña para su proyecto político y creo que sería capaz de reunirse hasta con los ayatolas en Irán si eso le proporcionara votos”. Los últimos pasos de la ministra de Trabajo están dejando bastantes pistas sobre una ambición hasta ahora, disimulada, y que empieza a parecerse a la de su antecesor, Pablo Iglesias. Aunque menos arrogante pero mucho mas sibilina. Ambos entraron en el gobierno como socios, provinientes del mundo comunista, uno, profesor muy teórico y sin experiencia de gestión, la otra sindicalista muy activista, pero quizá lo que más les una es que aún no hayan superado lo de la Nomenklatura y el culto al amado líder. 

Almudena Grandes nos dejó un 'hasta luego', antes de que el cáncer se la llevara

Nadie presagiaba un desarrollo de su enfermedad tan rápido. Hace apenas unas semanas, escribía una columna en su periódico El País, donde anunciaba que le habían diagnosticado un cáncer hace un año. Decía que el diagnóstico no era malo del todo y que volvería a firmar libros en una caseta de la feria. Y sin embargo hoy estamos  dando la noticia de su muerte con tan solo 61 años. Almudena Grandes, no es sólo una de las figuras más destacadas de nuestra literatura contemporánea. Es una activista de izquierdas, una feminista, una literata, una mujer que siempre ha estado al lado de las reivindicaciones políticas progresistas. Era demasiado joven y hoy ha fallecido en su domicilio de Madrid, acompañada de su marido, el poeta Luis García Montero y sus dos hijos. Nos ha dejado una vida marcada por la lucha social, "hasta pronto, Almudena, tienes nombre de tango".

Un 25N contra la Violencia Machista, raro y con el feminismo dividido \n

Que el feminismo está dividido, desde el nombramiento de la ministra de Podemos, Irene Montero y la abrupta salida de la ex ministra y referente del feminismo socialista Carmen Calvo, es un hecho que este 25N  se evidenció, al menos en Madrid. No había ministras socialistas tras la pancarta como en otras ocasiones, aunque el repunte de la pandemia, pudiera ser una de las causas. No obstante, la lacra contra la violencia machista no cesa y durante la pandemia no ha hecho sino crecer. Cuando parecería que las Leyes contra la Violencia Machista, desarrolladas en España, siempre por Gobiernos Socialistas, deberían reducir la violencia, este año, el ataque a la agenda feminista de los partidos de izquierdas, especialmente contra los logros socialistas, con la llamada Ley Trans, de UP, ha ejercido un efecto desalentador y divisorio debido a la queja de las feministas progresistas por lo que consideran está generando el borrado de las mujeres y el retroceso en derechos ya conseguidos durante décadas.

Video: Ana Otero

Fotos: Luchi Somoza / Lola Segurado

Los tarados anti vacuna no solo matan la salud también arruinan la economía

Cuatro millones de tarados antivacuna en España -descontando a personas que por razones de salud no pueden- más de doce millones en Alemania, y varias decenas de millones en Europa, están reavivando el letal coronavirus y volviendo a llenar los hospitales, las UCI y los tanatorios. La pandemia ha matado a casi seis millones de personas en el mundo, amén de dejar a 25 millones, con secuelas, algunas muy graves. Muchos países pobres no tienen opción a vacunar a su población -por razones de la insolidaridad mundial- el Covax (los 1.100 millones de vacunas que se comprometieron los países ricos a proporcionar a los pobres) ha fracasado estrepitosamente.¿Y todavía tenemos que escuchar a los fanáticos cospirinaicos en su ignorancia que tienen derecho a no vacunarse y reinfectarnos a los demás? La mayoría de los países no está dispuesto a tolerarlo y en España tampoco. Por ello se está debatiendo la "vacuna obligatoria" y en cualquier caso, exigir los Certificados Covid para casi todas las actividades públicas.

 

Abalos, el aplomo del socialista fiel

Entró en el anfiteatro romano televisivo con máxima expectación y millones de ojos puestos en el circo político y sus salones, el Congreso, Ferraz, Moncloa, Genova, Ciudad Lineal… Los mentideros mediáticos, económicos y toda la corte alerta. No en vano, se estaba intentando pasar por el lodazal a la profesión periodística entera, convirtiéndola en pasto de la cloaca. Media España estaba atenta a la reacción de uno de los animales políticos con más poder de los últimos años. Al que intentaban despedazar sin piedad. Lo habían cebado durante semanas y el objetivo era destrozar, o salvar, su vida pública y privada hasta dejarlo inutilizado. O lo contrario. Con artillería que se dejaba entrever como fuego amigo. Matar dos pájaros de un tiro. Pero José Luis Ábalos, soldado fiel, socialista sólido con mas de cuarenta años de militancia y curtido en mil batallas, fue más largo e inteligente que todos ellos juntos. No les dejó pasar ni una. Ni fuego amigo ni nada. “Nuestro partido -el socialista- tiene historia y valores, no actuamos así. Miren para otro lado. Las cloacas antichavistas , la ultraderecha y el hacer caja con métodos propios de los regímenes populistas, son la clave”, apuntó vez tras vez, despejando acusaciones y exorcizando el conjuro del fuego amigo. Lo desechó. Sin más. Por ahí no le iban a pillar.

 

Lobato y Ayala, dos modelos, dos alcaldes, uno mira al pasado y el otro al futuro

Máxima expectación en el debate entre los dos candidatos a la secretaría general del PSOE en Madrid. Alcaldes ambos, se baten en primarias este sábado 23 de octubre. Uno, ex alcalde de una pequeña localidad del norte de la Comunidad, Soto del Real (9.000 habitantes) y el otro, de Fuenlabrada, uno de los municipios más poblados, del Sur de Madrid, (195.000 habitantes). El primero, Juan Lobato, convencido de que el Psoe es un partido ganador, que en Madrid sólo tiene que “mirar al militante a los ojos, de frente, insuflarle orgullo y confianza” y recordarle que tiene madera y mimbres más que suficientes para gobernar. Con el mismo modelo, y del mismo modo, que Gobierna en España y ganó en doce Autonomías (incluidas Madrid y Cataluña) y gobierna en ocho de ellas . Y el otro, Javier Ayala, convencido de que “el Psoe-m lo ha hecho mal en estos años”, que el modelo está agotado y hay que crear uno nuevo, más de izquierdas. Uno, hablando del futuro y de empoderar a la militancia, dandole un papel revisionista y de control de resultados. De forma entusiasta. El otro, hablando del pasado, de lo mal que se ha hecho todo y de que él quiere reconstruir el Psoe en Madrid. 

Ábalos, ejecución con redoble de tambores

Concluye el 40 Congreso socialista en Valencia con la unión del PSOE en torno a los tres grandes líderes. Reforzado Sánchez con el 95% de los votos de los delegados.

Mucha música, paella, alegría y jolgorio. Valencia hizo honor a lo suyo, la ciudad de la luz. Allí el PSOE se vistió de largo en su 40 Congreso. Lo llaman el Congreso de Sánchez y la Unidad, y vaya si lo ha logrado. La palabra clave en el 39 Congreso de Madrid fue militancia, militancia y militancia. Cuatro años después, ese concepto ha quedado algo deslucido. Sánchez ha escalado a la cumbre, y qué mejor cosa puede hacer un SG y un Presidente que unir a todo su partido. Eso sí. Ha creado un nuevo aparato, obsesionado con la juventud. Y ha ejecutado al amanecer, sin explicaciones, aquello que le hacía sombra. Y aún así y todo, es lo mejor que le puede pasar a Sánchez, al Psoe y a España. Porque de otra forma, combatir la crispación de la derecha y la extrema derecha, sería casi imposible. El personaje de este cónclave sin duda ha sido Felipe González, que sólo mencionó una vez a Sánchez y fue para pedirle que: "impulsara el pensamiento libre y crítico en el partido". Pesó mucho la ausencia de Ábalos, que solo estuvo unas horas, y por la puerta de atrás, pero su recuerdo planeó, en susurros y corrillos, durante todo el Congreso. Así como el aislamiento "endulzado" de Calvo y el desencanto de las feministas que así lo expusieron en un comunicado.

Rasputin, los egos, los desastres y el Gobierno

Calentamiento global, sequías, pandemias, filomenas, inundaciones, incendios, volcanes… y hasta nazis resonando sus botas y banderas gamadas por las calles de las ciudades europeas. El mundo avanza. La tecnología se come viva a toda una generación. El humanismo se convierte en anticualla y varias generaciones “jóvenes” y de sobrada experiencia, de cincuenta, o sesenta años cumplidos, se quedan fuera del sistema. Les borran como nos borran a las mujeres con leyes postmodernas, crueles con la infancia y que rozan el absurdo. La lealtad es menos importante que la pasarela y el escaparate narcisista. Ojo al involucionismo. El magma lleva tiempo rugiendo en las entrañas de la tierra.

El destape de cuentas secretas y esquemas de inversión bajo el blindaje de la opacidad fiscal ha originado el habitual revuelo, ya conocido en ediciones anteriores de estas iniciativas de investigación periodística y social. Pero el interés mediático se ha puesto más en la notoriedad de los evasores protagonistas o en los mecanismos de ejecución de las trampas que en la naturaleza del sistema. Cada vez que salen a la luz estas informaciones hay protestas de gobiernos y responsables públicos sobre la necesidad de combatir el fraude fiscal, de mejorar los sistemas de vigilancia y de endurecer las sanciones a los defraudadores. Pocas consideraciones, en cambio, sobre la base que sustenta, favorece y alienta estas y otras prácticas. Se pone más el foco en el delito y en la peripecia particular que en el contexto. 

 

Ábalos, un socialista leal que vale más por lo que calla que por lo que habla

Tanto Cristina Pardo como Iñaki López han constatado que Ábalos sabe llevar una entrevista sin perder el pie a tierra y manteniendo sus silencios...

"Non. Je ne regrette rien", de Edit Piaf, fue la canción elegida para su entrevista. No solo fueron las palabras. Lo que la clase mediática dedicada al análisis político, de toda España, quería ver es "cómo estaba, cómo se sentía, y cómo se expresaba, Jose Luis Ábalos". El político de raza que había llevado a Sánchez a la presidencia del Gobierno, tres años atrás, más uno de tournée por toda España, convenciéndole para que se presentara a la presidencia. Un político, forjado en los valores de orgullo socialista, que se dejó la piel en mantener un partido y un gobierno sólido, en torno al Presidente, y se comió con aplomo varios "marrones que no iban con él". Un animal político, que tras una dedicación y lealtad a prueba de balas, había sido despachado de su cargo de Ministro de Fomento y Secretario de Organización del Psoe, con un "bye, bye", sin la cortesía mínima de un destino a la altura de los servicios prestados.

Pero, una vez más, Ábalos no defraudó. Estuvo tranquilo, sereno, dominando la escena y la entrevista..."y no rompió su silencio, en absoluto".  Se definió como un militante de más de cuatro décadas en el Psoe, curtido en mil batallas, y lúcido en cuanto a los cargos: lo que tengo claro, dijo, es que "ser o no ministro es una decisión del Presidente del Gobierno". ¿Decepcionado?, le preguntaron, "No, nada decepcionado, al contrario, he llegado más lejos de lo que nunca imaginé... y donde me pongan allí estaré". Ábalos tuvo agallas para bromear sobre su actual situación tras recuperar la libertad y algo de privacidad, dejó claro que estuvo sometido a una presión brutal y acoso por parte de la derecha y la ultraderecha, y prefirió no hablar de su particular situación familiar. 

 

 

 

Ruido de sables y togas, el involucionismo vuelve a rugir

La población española de menos de cincuenta años no ha conocido ni al dictador Francisco Franco ni la represión, ni la vengativa dictadura impuesta durante casi 40 años por el tirano. Los conocimientos que les llegan son indirectos, trasmitidos por los medios de comunicación y las familias. Y dependiendo de que lado sirvieron en la Guerra Civil, lo explican de una manera u otra. Por otro lado, de pedagogía institucional y educativa sobre la historia reciente no andamos muy bien en España.  Tras la caída de las dictaduras y el restablecimiento de las democracias, cuando creíamos que el totalitarismo ultra  quedaba atrás, vemos en la última década cómo avanza en Europa. Y especialmente en España, donde desde Andalucía hasta Madrid, ya ocupan puestos de poder y gobierno. El 2023 será el año de las elecciones en España, y el Partido Popular no tiene ningún complejo en gobernar de la mano de la ultraderecha de Vox, con el involucionismo fascista que ello implica. 

 

El Tribunal Constitucional nos produce un auténtico estado de alarma

El fallo del Tribunal Constitucional dictamina que no se ajusta a ley el Estado de Alarma que tantas vidas salvó en el momento más salvaje de la pandemia del Covid. Esta sentencia está tan fuera de la realidad y de la lógica que lamentablemente huele mucho a tufo de artillería política contra el actual Gobierno de coalición. Sin entrar en profundidades de terminología jurídica, que pierde muchas veces de vista la razón, sólo con una simple ojeada a la decisión del TC queda de manifiesto, por si no hubiera ya demasiadas evidencias, que los altos órganos judiciales de España, (como también el Supremo y el CGPJ, caducado hace ya dos años) y con mayoría de magistrados de ideología conservadora, llevan ya tiempo coincidiendo muy sospechosamente con decisiones políticas, en lugar de dedicarse a lo suyo: la administración independiente de la Justicia. 

La pasión de Sánchez, política moderna y su voracidad

Siempre hemos destacado la habilidad de Pedro Sánchez para caminar por donde el hielo es más fino… ¡y salir airoso!. Pero este 10 de Julio ha realizado la jugada más audaz de su existencia política desde que está en el poder. Un golpe de bisturí, que frente a la militancia, que le recogió de la cuneta, le insufló fuerza, creyó en él y le aupó a la Presidencia del Gobierno, va a ser muy duro de digerir. Cara a la galería, y a la prensa más o menos amiga, su explicación queda moderna y muy conveniente. Por supuesto, la oposición, como siempre pide elecciones, nada nuevo. Pero Sánchez no debería olvidar que es Presidente gracias a la fuerza de la militancia y que vender la renovación de su Ejecutivo, como si añadiera más feminismo, más mujeres y más juventud, frente al sacrificio de veteranos como Calvo y Ábalos es algo que de puertas para dentro, no cuela.

0,21875