En medio del vértigo que produce a una gran parte del millón de conductores madrileños que este viernes, 30 de noviembre, tendrán que abandonar su coche y estudiarse las líneas de metro y autobuses para desplazarse por el Centro de Madrid, las opiniones de los políticos locales son contradictorias. Obviamente no todos los conductores pasan diariamente por el centro, pero muchos de ellos, alguna vez tendrán que hacerlo, para acudir a restaurantes, citas de trabajo, reuniones, hospitales, centros de día, gestiones oficiales, o cualquier otra actividad. Se echa en falta una guía de parking disuasorios y parking alternativos. El caos, hasta que se implemente bien la medida está servido durante estas navidades.
Para casi todos los políticos locales, salvo los socios de la alcaldesa Manuela Carmena y el grupo socialista, que con la boca pequeña apoya el proyecto Madrid Central, pero no la praxis de ejecución, la conclusión es que las prisas con las que se va a acometer el proyecto también obedecen a un objetivo electoralista y según algunas voces autorizadas son francamente mejorables en cuanto a la planificación y puesta en marcha del proyecto, no sólo para la almendra central, sino para toda el área metropolitana, incluidos accesos a la ciudad, cercanías, buses, etc.
En medio de las declaraciones de Begoña Villacís, portavoz municipal de Ciudadanos, o de Purificación Causapié, del Psoe, que apoya en el gobierno municipal a Ahora Madrid, o de Jose Luis Martínez Almeida, por parte del Partido Popular, o del propio Presidente de la Comunidad de Madrid Angel Garrido, que ha recurrido a la Justicia para denunciar Madrid Central, se alza la voz de la ex ministra de Medio Ambiente y presidenta del Psoe, Cristina Narbona que da una visión sosegada, global y centrada del tema. Una visión enmarcada en el contexto de otras ciudades europeas que hace tiempo dieron el salto. Con buena planificación y sin prisas de última hora los resultados evaluables a día de hoy son magníficos en aquellas ciudades. Uno de los ejemplos españoles es San Sebastián, tras la transformación que hizo dela ciudad el ex alcalde, Odón Elorza.
“Muchas de las grandes ciudades del mundo han enfrentado antes que nosotros, antes que Madrid, el problema de la movilidad y también en estas ciudades ha habido cosas parecidas a lo que está sucediendo aquí en Madrid. Por ejemplo, en el caso de París, la compañera Anne Hidalgo encontró que su diseño de áreas de restricción de tráfico también acabó en los tribunales, también hubo un rechazo de parte de la sociedad que no quería cambiar sus hábitos”, dijo Narbona este lunes en un acto con ecologistas y otros responsables de la limpieza del aire, la lucha contra la contaminación y a favor de la movilidad en nuestras ciudades.
Sin embargo, para la ex ministra de Medio Ambiente, “en el caso de París sigue habiendo un avance y por eso es bueno evaluar de vez en cuando los impactos y los efectos porque acaban satisfaciendo a los habitantes de las zonas afectadas. Recuerdo hace muchos años Odón Elorza, en San Sebastián, empezó a peatonalizar una parte de la ciudad, las primeras reacciones fueron muy negativas. Pero él hizo algo muy importante y fue sentarse a hablar mucho con comerciantes, con gente del transporte, del taxi, de asociaciones de vecinos y tuvo muchas reuniones, en las cuales incluso les proyectaba imágenes de ciudades que habían restringido el uso del coche”.
Otro de los ejemplos que expone Narbona, es la ciudad de Berlín donde recuerda que la temperatura es incluso más baja que en Madrid. “Pues ya, hace 30 años casi el 30 % de la población se movía en bicicleta pero claro la ciudad ya estaba preparada para que ir en bicicleta fuera una actividad suficientemente segura. Había una voluntad política detrás del modelo y eso es lo que ha faltado, eso es lo que ha faltado en Madrid. Lo que la comunidad de Madrid se tendría que plantear en serio, es que se debe tener una planificación de la movilidad para todo el área metropolitana, vamos a mejorar el transporte público no solamente lo que se puede hacer en la ciudad de Madrid, sino las conexiones, los trenes de cercanías, la carreteras, el metro pero y ¿que pasa con el metro? tienen problemas que ahora se quiere imputar a Madrid Central. Eso es bastante desleal por parte de la Comunidad de Madrid, -que preside Angel Garrido, del PP- porque los problemas que tiene el metro son problemas que tienen que ver con la voluntad política de la comunidad de Madrid”, concluye la ex ministra.
Ángel Garrido recurre al Tribunal de Justicia
Por su parte, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido está tan en contra del plan estrella de Carmena de limpiar el centro de coches y contaminación, que ha presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid un recurso contencioso administrativo en el que la Comunidad de Madrid solicita la anulación de la Ordenanza de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, aprobada el pasado de octubre.
El Ejecutivo madrileño le ha pedido al Ayuntamiento de la capital en reiteradas ocasiones que paralice el proyecto de Madrid Central cuya entrada en vigor se encuentra programada para este 30 de noviembre. Para el Gobierno de la Comunidad, “este proyecto, lejos de garantizar la mejora de la calidad del aire para todos los madrileños, así como su movilidad, residan o no en la capital, carece de rigor alguno y es fruto de la improvisación”.
Ya el pasado mes, en la Comisión Delegada del Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid, el equipo popular del Ayuntamiento de Madrid presentó un documento que para la Comunidad es insuficiente para explicar la magnitud de un proyecto que cerrará al tráfico la almendra central de la capital. El pasado domingo, Ángel Garrido recordó a los medios que es “posible que las restricciones al tráfico lleguen el mismo 30 de noviembre, día de “estreno” de Madrid Central y que las medidas cautelares no siempre se conceden a pesar de que luego en el fondo acaben dando la razón los tribunales”.
El jefe del Ejecutivo madrileño adelantó que desde la Comunidad de Madrid se está tratando de poner en marcha medidas que palien el impacto que tendrá la puesta en marcha Madrid Central con, por ejemplo, el refuerzo de los servicios del Metro de Madrid. Pero, recordó que “la planificación del transporte público no puede hacerse de un día para otro. Para la Comunidad el caso es que el Ayuntamiento ha actuado de forma absolutamente impulsiva y electoralista, sin valorar los problemas que se pueden ocasionar.
Para la dirigente de Ciudadanos y portavoz en el Ayuntamniento de Madrid, Begoña Villacís, “no es bueno que una medida de esta envergadura nazca “con una mayoría exigua” y “sin consenso en ningún momento”. Además, Villacís lamentó que “con nosotros no han hablado y no se ha buscado el consenso en ningún momento”. El pasado mes, Begoña Villacís se sumó a las protestas en una concentración de la Plataforma de Afectados Madrid Central en las puertas del consistorio. Allí afirmó que Ahora Madrid dice que la medida busca “reducir la contaminación, todo lo que han hecho hasta ahora, es que aumente el atasco”.
Villacís ha criticado la falta de previsión del equipo de Carmena lo que ha hecho que se hayan tenido que corregir numerosos aspectos de la medida como el acceso de los padres a los colegios, los trabajadores nocturnos, los médicos de urgencias, los abogados, etc.
El Gobierno apoya Madrid Central
La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Purificación Causapié siempre ha negado que haya discrepancias dentro de su partido a cuenta de Madrid Central. Los socialistas han defendido la puesta en marcha de la medida porque consideran, en palabras de Causapié, que “es un proceso inevitable y hay que afrontarlo, pero hay que hacerlo bien. Gobierne quien gobierne no se va a volver atrás, el PP lo ha reconocido. Dicen que no la van a revertir si llegan al gobierno pero lo llevan a los juzgados. No hay por dónde cogerlo”. Causapié define Madrid Central como “un buen proyecto que necesita estar bien gestionado y sobre todo mucho diálogo con mucha gente, como comerciantes, vecinos, médicos, profesionales de servicios, etc…”. La portavoz socialista cree que una de las mayores lagunas de la medida es que adolece de diálogo.
Por su parte, el Secretario General de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, también afirma que hay criterio similar entre los socialistas madrileños a cuenta de Madrid Central. JMFranco afirmó que “queremos que haya un acuerdo. No nos oponemos a Madrid Central (…) pero las cosas hay que hacerlas bien, hay que buscar el mayor consenso posible, estamos a tiempo”. Por este motivo pidió paralizar el proyecto del Gobierno municipal de Manuela Carmena “es posible que retrasando su entrada en vigor unos días podamos lograr un mayor grado de acuerdo”, dijo el Secretario de los socialistas madrileños yendo un paso más adelante en la crítica al plan.
Por encima y a pesar de estas matizaciones, la socialista Narbona asegura que “el actual gobierno de la nación apoya este tipo de iniciativa aunque es consciente de que es una iniciativa que tendrá tanta mas aceptación social cuanto más articulada este en los espacios y obviamente cuanto mas se beneficien todos los ciudadanos de lo que esta pueda aportar”. Cristina Narbona aporta los siguientes datos que refuerzan su discurso: “Se calcula que el 11% tan solo de los desplazamientos que se hacen al centro, es decir, al área que va a quedar dentro de Madrid central, solo el 11% son desplazamiento con vehículos privados, el resto son desplazamientos que se hacen ya en estos momentos de otra forma y que los vehículos que se verían restringidos son un numero aproximado de 76.000 de los cuales hay que reducir aquellos vehículos que están autorizados por razones de actividad económica..”